Colonynación

El mes pasado reabrí mi cuaderno de bitácora con una entrada lúdica y festiva en la que hablaba de la fiesta de la cerveza ubicada en Cincinnati, ciudad que por unas cosas u otras me sirve como modelo urbano dentro del mastodonte de país llamado Estados Unidos (no sé si alguna vez he comentado por aquí la recurrente analogía que se suele hacer entre el estado en el que se ubica Cincinnati, Ohio, y Aragón, la tierra que me vio nacer, crecer y enamorarme)

Al principio de la publicación pasada enumeré una serie de tópicos que abundan mi diario, pero olvidé uno crucial: LA IDENTIDAD. Este terreno es sin lugar a duda donde más cómodo me encuentro pisando charcos, metiéndome en jardines y enredando la madeja, tanto si son conversaciones de bar como si me da por pensar sobre mí o mi mismo: En más de una ocasión he mencionado mi encrucijada sentimental como profesor de español en el Medio Oeste: desde la óptica gringa eres un mexicano más, pero desde la latina eres un blanquito que habla su idioma. Y sin que te puedas enterar, llegan momentos señalados en el caldenario como el 12 de octubre, fiesta nacional en España, pero también momento para reflexionar sobre muchas cosas a ambos lados del Atlántico.

Recuerdo que el subrayadico en amarillo está pa ver los enlaces que documentan algunas de mis afirmaciones. Las otras muchas que queden sin subrayar o justificar, pueden atribuirse a una falta de esmero o a un mero comentario propio

Pilarica Break

De verdad que os digo que no sé ni cómo empezar. Aunque yo haya estudiado Historia, el 12 de octubre para mí siempre ha estado asociado a colegas que vienen a Zaragoza; a juerga, a mambo y a jaleo. Soy consciente de que en mi ciudad acontece una ofrenda de flores a una creencia religiosa, la de una madre virgen que se aparece ante el apóstol Santiago dejando una columna -o pilar- como símbolo. Sea porque la historia la cargó de significado, o porque alguien se encargó de significarlo, la virgen del pilar y el doce de octubre son el estandarte de la hispanidad, hecho que a mí me tenía sin mucho cuidado hasta que me tocó afrontar el día de Colón como profesor de español en EE.UU.

(Buy the güei, lo lamento mucho por Extremadura y su empeño por justificar Guadalupe como verdadera patrona de la hispanidad, pero es que estaba claro que una advocación mariana con nombre moro no tenía nada que hacer frente a la que se aparece ante el mismísimo apóstol Jacobo, a.k.a. Santiago Matamoros)

Me encanta que aquí en el condado de Ripley me hayan respetado la semana de pilares y tenga tanta fiesta o más que en Zaragoza. Aquí lo llaman Fall Break, pero yo siempre digo que tengo vacaciones la semana de pilares 🕺🏼💃🏿👯‍♂️ El primer año me inundaba la morriña, pero al final uno se acostumbra a casi todo y las fechas son tan azarosas como la vida misma. Y justo hoy, a la vez que me siento a escribir sobre mis mierdas, me siento también obligado a recordar a una persona que nació un día como hoy en una España plagada de festividades religiosas, pero cuya simbología nacional era tan pobre que precipitó la celebración del doce de octubre tras la adopción de una fiesta venida del cono sur americano

Va por ti, yayo

Volvamos a lo que nos ocupa, ¿qué hago yo ese día en clase sin meterme en demasiados berenjenales? Si yo mismo llevo en la cabeza un mejunje de ideas al respecto, imaginad la muchachada adolescente. Partimos de la base de que el tema les resbala bastante a tres cuartes partes de la clase y que la mayoría ni sabe que existe porque, aunque haya negocios que cierren este día, suele caer en las vacaciones de otoño y pasa completamente desapercibido por aquí. Esto ocurre en medio del maíz en un pueblo del Midwest, pero se ve que es extrapolable al resto del país, porque según esta encuesta de 2017, el día de Colón es la fiesta nacional en la que más se trabaja con diferencia [Para quien le choque lo de trabajar los festivos, recuerdo que estoy hablando de la tierra de las libertades, en el que las vacaciones son una gratificación de la empresa y no un derecho reconocido por las leyes del país]

Una fecha con muchas fachas

Parece que queda claro que lo del Columbus Day como festivo no es algo que haya permeado por aquí, pero sí que debo decir que la figura de Cristobal Colón sí que se incluye en la asignatura de historia y que siempre hay alguien en clase que menciona palabras como esclavismo, conquistador, indígenas o religión. También la semana pasada me sorprendió una alumna que reproducía prácticamente al dedillo el mismo discurso que se oyó en la convención del PP de hace un par de semanas: no estaríamos ni así ni aquí si no fuera por Colón [KILL ME TRUCK // MÁTAME CAMIÓN]

Yo el primer año vine con más ímpetu por tratar el asunto, ocurriéndoseme que buscaran las denominaciones que cada país latinoamericano daba al doce de octubre, y que recomiendo que cualquiera lo haga porque no tiene desperdicio comprobar la cantidad de nombres que recibe una misma festividad. También propuse un reto a la clase de tercero de Español, el nivel más alto que tengo, para que encontraran la calle de Zaragoza que tiene el mayor número de países en ella, obligándoles un poco a que busquen en Google pero en español, y andamiando (o scaffolding) el galimatías que supone hacer una búsqueda efectiva en internet:

El año pasado la cosa estaba muy muy muy calentita con las elecciones presidenciales y el Black Lives Matter, que había trascendido a los movimientos indigenistas y por ende, a la visión de la colonización, así que decidí pasar de puntillas por el asunto. Este año me pilla de Pilarica Break y no creo que toque el tema más allá de mis clases en las que se ha intentado una suerte de aprendizaje basado en problectos, uno de los caballos de batalla, junto con las CTIM, que están por venir en educación. Algún día quizás me atreva a dar parte al respecto.

Colón, Cortés, Mozctezuma, Pocahontas, Smith…

Creo que no me equivoco mucho si me atrevo a decir que hoy es un día en el que buena parte de los estados-nación del nuevo y el viejo mundo se miran al espejo, no sé si para preguntarse quién es la más bella o qué es lo que quieren ser de mayor. Tampoco creo que me equivoque en exceso si no entro en las barrabasadas fascistoides que se oyen por la península ibérica.

En su lugar, me dejo anotadas un par de proclamaciones presidenciales sobre el tema, que pudieran servir o no para entradas posteriores. La primera tiene que ver con la gestión política de Biden, señor que se pilla puente aprovechando el día de Colón para asistir a una boda en plena debacle de su popularidad. Nunca terminaré por tener una opinión definida del gobierno de quien proclama su apoyo al resto de América, Haití incluida, a la par que sus agentes fronterizos protagonizan imágenes más propias de los tiempos más oscuros de este país, reprimiendo la entrada de haitianos en su territorio. Nótese por cierto que el enlace de la proclamación esta en español, idioma que Trump abandonó para la página web de la Casa Blanca.

Las siguientes proclamas no están todavía al español al venir fechadas del viernes pasado, pero me las dejo anotadas porque me parecen muy significativas si intentamos entender las visiones demócratas respecto a la encrucijada identitaria que supone el día de la Hispanidad, de la Raza, de Colón, del encuentro entre dos mundos, de la resistencia indígena, o de como cada cual lo quiera llamar.

Esto es lo que hay al respecto:

https://www.whitehouse.gov/briefing-room/presidential-actions/2021/10/08/a-proclamation-on-columbus-day-2021/

https://www.whitehouse.gov/briefing-room/presidential-actions/2021/10/08/a-proclamation-indigenous-peoples-day-2021/

Dos proclamaciones presidenciales que definen una misma fecha como Día de Colón y Día de los Pueblos Indígenas. La primera menciona la contribución de millones de italoamericanos que enriquecen la cultura y la tradición del país y la segunda celebra la resiliencia de los pueblos indígenas. Como intento de conciliar visiones diferentes de la colonización europea está bien; como mensaje institucional creo que dista mucho de ser claro y conciso.

Consejos vendo, que para mí no tengo

¡Qué sencillo me resulta reflejar la esquizofrenia bipolar en torno a la historia de un continente cuando ni siquiera sé cómo definirme yo mismo! Siempre intento dármelas de apátrida multicultural antibanderas, pero al final miro y me encuentro esto a mi en rededor, concretamente en la cama de mi apartamento en EE.UU. Aquí va mi baturrismo ilustrado:

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