Las cuatro propuestas demócratas que petaron mi mente en un minuto

Volvemos a dar parte con un poco de actualidad, concretamente la del debate vicepresidencial entre Harris y Pence. Explico un poco la historia. Aquí cuando vayan a votar a su presidente el tres de noviembre, estarán eligiendo también a la persona que ocupará la vicepresidencia, ya que los candidatos a la Casa Blanca nombran a su mano derecha meses antes de las elecciones.

Si nos remontamos un poco más atrás, convendría mencionar el tema primarias, o de cómo la ciudadanía elige quiénes habrán de enfrentarse en las elecciones presidenciales. Aunque oficialmente hubo proceso de primarias en ambos partidos (lo de cómo cada partido elige a su candidato es tan interesante como complejo) y algún aguerrido conservador se atrevió a postularse como alternativa, se sabía desde prácticamente el minuto uno que Trump y su vicepresidente Pence formarían la candidatura republicana. Rara vez sucede que quien ocupa la prsidencia en sus primeros cuatro años no se presente para un segundo mandato y tampoco es frecuente que no salga reelegido. Merece la pena señalar que desde los años cuarenta del pasado siglo, cuando se promulgó la vigésimo segunda enmienda a la constitución limitando el mandato presidencial a dos legislaturas, sólo ha habido dos personas que hayan perdido su reelección: Jimmy Carter, uno de los presidentes peor valorados de la historia, y George Bush Padre, no tan mal valorado, pero que se encontró con un escenario político y económico adverso, con un demócrata baby boomer enfrente (Bill Clinton) con el valor del cambio generacional, y con un tercer candidato que si bien suelen pasar desapercibidos, esta vez obtuvo unos notables resultados y posiblemente atrajo a una buena parte de las filas republicanas y su electorado conservador más descontento.

Así pues, la principal novedad reside este año en la candidatura demócrata, y más concretamente en la número dos Kamala Harris, ya que el señor Biden es un viejo conocido de la política nacional desde hace muchos años y de novedad representa más bien poco. De hecho, la de 2020 es la tercera vez que se presenta a las primarias demócratas. Biden y Trump, Trump y Biden: septuagenarios de salud renqueante con discursos ya manidos. No era de extrañar que el debate de la semana pasada entre los cacandidatos a presidente, no me despertara mucho interés. De hecho, lo vi en diferido y a cachos. El de anteayer (o ayer) me pilló de vacaciones y con la mente un poco más despejada, así que me lo empapé de principio a fin, con subtítulos, eso sí.

Dicho lo cual, esto no es un blog de política, si no el diario de un expatriado que cuenta las cosicas que le llaman la atención. Pues bien, aquí os dejo el video rebobinado en un minuto del debate que me dejó tal que así 😮

¿Qué está ofreciendo la señora Harris en estos sesenta segundos que me llama tanto la atención?

  • Prohibir las técnicas de asfixia y estrangulamiento en los cuerpos de policía. ¿PERO QUE DESPUÉS DE LO DE GEORGE FLOYD AÚN NO LAS HAN PROHIBIDO ME ESTÁS DICIENDO?
  • Legalizar la marihuana y eliminar de tu historial delictivo aquellas infracciones relacionadas con ella. MUCHOS ESTADOS YA LA HAN DESPENALIZADO Y REGULADO EN MAYOR O MENOR MEDIDA, PERO NO DEJA DE LLAMARME LA ATENCIÓN QUE LO SUELTE EN PLENO DEBATE PRESIDENCIAL.
  • Cerrar las prisiones privadas. WHAAAAAT! ¿ME QUIERES DECIR QUE HAY PRISIONES QUE SON EMPRESAS Y ESTÁN EN MANOS PRIVADAS?
  • Terminar con la libertad bajo fianza. ATIENDE; QUE ESTO NI SE ME HABÍA PASADO POR LA CABEZA ¿ESTO SE PODRÍA HACER EN ESPAÑA?

Nunca vi un debate americano de manera exhaustiva hasta que llegué aquí. Me pregunto cuánto tiempo más tiene que pasar hasta que dejen de sorprenderme ciertas propuestas, como limitar la deuda con la que mucha gente sale de la universidad y lastra durante años, o que se debata si el seguro médico familiar debe acoger a menores de veintiséis años o no. vemos las mismas series, comemos las mismas hamburguesas, llevamos los mismos vaqueros, jugamos a lo mismo y nos relacionamos en las mismas redes sociales, pero hay aspectos en los que parece que el Atlántico separa galaxias lejanas.

¿Separación de poderes?

Lo que no cambia ni a un lado ni a otro del Atlántico es el proxenetismo ejercido sobre El Espíritu De Las Leyes de Montesquieu; y con esto aprovecho para recoger cable de lo dicho anteriormente en este parte:

Muy grosso modo, en este parte mencionaba el embrollo que se formó con las mascarillas poco antes de que yo volviera, cuando el gobierno de Indiana dijo que eran obligatorias y al día siguiente sale un juez diciendo que eso no se puede hacer. Gentes de Madrid y/o España… ¿les suena la película?

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