Partes de la memoria (patria y muerte)

La semana pasada me decidí a empezar una serie de partes un tanto distintos a los que acostumbro a escribir. Para quien se perdiera la primera entrega, venimos de aquí concretamente: 

(Grosso modo, lo que hice en esta primera parte fue introducirme un poco en el tema de las políticas de la memoria o, como se viene denominando, en el de la memoria colectiva o social, explicando como los recuerdos del pasado de una persona concreta repercuten en el colectivo al igual que las conmemoraciones en sociedad influyen en los individuos) 

¿Osmosis u oxímoron?

Resulta bastante complejo justificar el cómo una facultad psíquica que poseen los individuos pueda trasladarse a un grupo de personas, pero haré un esfuerzo en intentar darle explicación basándome en lo poco que conozco de etimología y lo mucho que me gustan las palabras. Básicamente se podría resumir con dos palabras que provienen de la propia palabra memoria: conmemorar y rememorar. Estas dos acciones nos dan una pista de por qué esa capacidad propia del individuo se puede llegar a extrapolar a una comunidad o a la sociedad: Porque cuando conmemoramos algo lo que hacemos es traerlo a nuestra memoria como colectivo y de manera conjunta. Más adelante explicaré el porqué de estas filosofadas en un diario de un emigrante en Estados Unidos. 

Víspera de almas

Antes de deciros a qué viene todo esto de las rememoraciones, me gustaría volver a mencionar el abanico de posibilidades que se abre cuando queremos hablar del recuerdo o de la memoria en estas fechas, entre las cuales se encuentra obviamente la conmemoración de la muerte. El año pasado dediqué al tema un parte con título de disco de Los suaves que os animo a leer:  https://elparte.com/vispera-de-todos-los-santos/

Allí ya mencionaba cosicas de etimología como el origen de la palabra Halloween o la procedencia del nombre del pueblo vecino. Este año, dada la cantidad de temas que hay por tocar en un blog de impresiones de un profesor en el medio oeste estadounidense venido del otro lado del Atlántico, creo que no procede repetir tema. Lo único que voy a dejar apuntado como nota de costumbrismo es que mi vecina lleva más de dos meses con la puerta decorada para esta noche de terror: 

Imaginen la cara de un servidor cuando en pleno agosto me encontré esto mientras subía las bolsas de la compra 

El recuerdo de nuestros difuntos podría darme para tres partes enteras (toma oxímoron) si tenemos en cuenta que provengo de una tierra católica y que mi acento cuando hablo inglés empuja a pensar a esta gente que me alimento de comida picante, que me gusta llevar poncho y sombrero y que en casa tengo mi altar preparado para el día de muertos. Imagino que mi alter ego americano que dé clases de español en un pueblo de Cuenca estará harto de repetir que no lleva la pistola encima, que coma más cosas además de hamburguesas y que sus calzoncillos no llevan estampados la bandera de los estados unidos.

Partes de una patria

Después de toda esta perorata introductoria, creo que es el momento de explicaros de qué va a ir la próxima publicación de mi diario. El párrafo anterior resume bastante bien la esencia de este proyecto (elparte.com) que empecé hace algo más de año y medio: El de dar encuentro, encontrar, contrastar y/o enfrentar la sociedad de donde provengo con la sociedad en donde trabajo (España y Estados Unidos). A lo largo de estos diecinueve meses y quinientas páginas han sido varios los temas que he tratado, pero nunca llegué siquiera a mencionar una de las grandes diferencias, que es la exaltación a la patria. Aunque hay muchos temas que agitan nuestros sentimientos y nos enfervecen en mayor o menor grado, creo que la actitud de la ciudadanía hacia la patria es el asunto estrella en España cuando de lo que se trata es de levantar pasiones (muchas veces con el objetivo de obtener un rédito político en forma de votos). La patria es mucho más que los colores de una bandera o las notas de un himno; nos enfrenta a nuestro pasado como sociedad y a lo que esperamos de esta tanto en el presente como en el futuro. El relato de nuestro pasado común alimenta el sentimiento nacional y el poder político lo gestiona a través de lo que celebramos y dejamos de celebrar, de lo que aprendemos y dejamos de aprender, de lo que recordamos y dejamos de recordar. El 11 de Noviembre es uno de esos días que pasan desapercibidos en España, pero que es celebrado en numerosos países, Estados Unidos incluído. En todos ellos el nombre que se dio a dicha celebración fue el Día del Recuerdo. Y no se celebra en España porque lo que se recuerda es el fin de una guerra en la que no intervino, la Primera Guerra Mundial.

Contar y decir, escribir o hablar

Lo que viene a continuación es una declaración de intenciones, una reflexión propia de lo que debe o no ser, lo que vaya o no a decir de un asunto tan complejo como lo son los sentimientos de una sociedad hacia su patria y sus militares que fallecieron en la guerra. La seriedad que encierra el asunto me obliga a repensar el qué y el cómo lo voy a contar.

No me cuesta hacer chanza del tonto de Aznar soltando sandeces sobre el presidente de México o de la vorágine consumista de la sociedad americana. Tan poco me solía costar mucho ridiculizar ciertas manifestaciones patrióticas, y sin embargo ahora, no sé si es porque me voy haciendo mayor, porque quiero darle mayor rigor al asunto o porque el tema del recuerdo de la guerra está directamente asociado con la muerte, pero lo cierto es que me gustaría hacer este relato desde otra trinchera. De hecho, posiblemente traicione al principio de la letra impresa que precipitó este blog cambiando mi teclado por la cámara y la tecla por el botón de record, tan afín al verbo recordar.

No os sorprendáis si el próximo parte es un video en lugar de un escrito. De hecho, mi objetivo como entrada de mi blog para el Veterans Day (que es como se llama ahora al 11 de noviembre aquí en Estados Unidos) es el de entrevistar a un veterano de la armada para que nos cuente lo que supone la figura del veterano y el día en el que se les honra. Si se os ocurre alguna pregunta que le pueda plantear, por favor, dejádmela en los comentarios. Ahora os dejo, que ya empieza a caer la noche de la víspera de almas y me quiero ir a trucotratear (AZÚÚÚÚÚÚÚÚ-CAR, AZÚÚÚÚÚÚÚÚÚ-CAR,…)

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