Partes de la memoria (Veterans Day)

ONCE DE NOVIEMBRE DE DOS MIL VEINTIUNO. Hoy ha aparecido una militar en mi aula. A pesar de mis fuertes convicciones pacifistas, me he alegrado muchísimo. Se trata de una exalumna que acaba de terminar su formación en la academia militar de Virginia. No acostumbro a hablar de estudiantes en mi diario, pero Lorena, nombre que se dio para la clase de español, ya fue mencionada en una de las entradas de aquel libro que empecé a escribir durante la pandemia:

Aunque en su momento el objetivo era el de llegar a completar un libro, no creo que se le pueda llamar así a ese conjunto de textos simplificados (lecturas graduadas o adaptadas también le dicen) que comencé a escribir en la primavera de 2020, época en la que docentes de todo el mundo tuvimos que reinventarnos para dar la clase desde casa. Como la atención que muestra la muchachada aumenta considerablemente cuando les cuento mi vida, decidí crear actividades en forma de lecturas relacionadas con las vivencias de un profesor de instituto recién llegado del extranjero: https://elparte.com/categoria/este-pais-me-vuelve-loco/

Partes pendientes 

Eso de las vivécdotas y pensamientos de un profesor de instituto que va a trabajar a otro país es fácil de vislumbrar como tema principal en elparte.com. Lo que a lo mejor no se intuye tan fácilmente es el hecho de que el que Estados Unidos sea ese otro país condiciona fuertemente tanto a la persona que escribe (un servidor) como a la que lee. Todo sería muy distinto si fuera Lituania o Nicaragua, básicamente porque yo habría llegado allí con pocas ideas preconcebidas, las mismas que posiblemente tuviera la que lee mis entradas. Pero creo que hay muy pocas personas al otro lado del Atlántico que no tengan una imagen solidificada de la tierra de Hollywood, McDonalds y las torres gemelas. Siempre que he vivido lejos de Zaragoza he intentado ponerme en el pellejo de quienes allí viven y hacer el esfuerzo por comprender esa realidad; esfuerzo que en los USA se hace aún mayor porque se juntan muchos clichés e ideas preconcebidas. Por si fuera poco, la ideología y las convicciones personales magnifican la tarea. Me encanta hacer chanza de los yankees y reafirmar mi sentimiento europeo cuando lo comparo con el modo de vida americano, pero creo que el sentido de escribir este blog a una audiencia fundamentalmente hispanoparlante debe residir no sólo en cuestionar lo que veo, sino también lo que siento o pienso. Y el once de noviembre, día de veterans, supone para mí un momento idóneo para ello por tres razones: 

  • Porque es un día inexistente en España,
  • porque el papel del ejército, junto con las armas, es un tema fundamental para llegar a comprender mejor a la sociedad estadounidense, y
  • porque entregar tu vida a una nación es algo que me cuesta mucho entender.

Lorena ha venido a visitarme vestida de uniforme porque era el Veterans Day y tenía un acto oficial en otro instituto. Aunque todo el pueblo sabe que soy un subversivo socialista (lo cual se parecería poco menos que a pertenecer a los GRAPO en España), nunca compartí con ella mi opinión sobre su sueño y sus planes de vida. Al verla seis meses después de que terminara el instituto y con sus clases de español, no me arrepiento de no haberlo hecho… para que os voy a engañar. 

Memorias y ofrendas. Conmemorar y ofrecer

Sentimientos alparte, todo este tema del Veterans Day comenzó hace ya tres semanas hablando de cómo el individuo y la comunidad entrelazan sus recuerdos, muchas veces en forma de memoria: https://elparte.com/partes-de-la-memoria-sin-terminar/

Posteriormente publiqué un segundo parte la víspera de Todos Santos, desarrollando la idea de memoria colectiva y acercando Halloween, el Día de Muertos y los fieles difuntos a esta necesidad humana de recordar.

Al final de este parte apunté la idea de darle un formato audiovisual a mi siguiente entrada aprovechando la amistad que tengo con Thomas Reale, un veterano de la armada estadounidense y usando el Veterans Day como punto de partida. Pocas veces cumplo con lo que me propongo en estas páginas, pero esta vez se materializó y Elparte dio su salto a YouTube

La legión estadounidense

Para la entrevista nos citamos en el grupo de Milan de la American Legion, una organización de veteranos y veteranas de guerra en Estados Unidos. Además del concurrido bar y de la intensa actividad que mantienen, me sorprendió un buzón que tienen a la entrada para que la gente deposite sus viejas banderas estadounidenses de las cuales quieran deshacerse.

El retiro de las banderas

La libertad de expresión aquí es tal que nadie me puede decir nada por organizar una concentración neonazi y portar esvásticas o cruces gamadas, así que ni la empresa de basuras ni la policía te va a demandar por tirar una bandera al cubo de la basura. Es la propia comunidad la que gestiona esa exigencia de respecto y obediencia hacia los símbolos del país, cuya «liturgia» se desarrolla desde primera hora del día. Y cuando digo primera hora lo digo de manera literal, ya que al comenzar la primera clase, se promete lealtad a la bandera en todas y cada una de las aulas.

In tensa entre vista

Una vez vistas las instalaciones, nos acomodamos en una terraza cubierta que dispone de barbacoa. Creo que alguna vez me dijeron que hay gente del pueblo que aprovecha este sitio para hacer celebraciones, pero nunca tuve la ocasión de comprobarlo. Empezamos a charrar a eso de las cuatro y cuarto de la tarde y se nos hizo literalmente de noche. La conversación fue muy agradable y siempre es un placer escuchar al señor Reale [me chifla dirigirme a mis compañeros con ese título de señor, pero me cuesta más con las mujeres de las cuales desconozco su estado civil, por el tema de elegir entre señora o señorita]. Lo que ya no es tanto placer es escucharme a mí luchando por formular mis preguntas en inglés de una manera certera, pero bueno. Ahí queda el primer testimonio gráfico de mi cuaderno de bitácora en las Américas. Dudo que disponga del tiempo suficiente para subtitular el video entero, pero lo dejo aquí apuntado por si me aburro este invierno y quisiera sacar algunas partes. De aquí al último lunes de mayo, fecha en la que se celebra el día de los caídos, creo que hay tiempo suficiente como para ello, aunque no prometo nada.

Thank you, Doctor Reale! ¡Muchas gracias, don Tomás! Danke schön, Herr Reale!

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