¿Permite un proyecto de ley aprobado por el Parlamento de Ohio equivocarse en clase de ciencias sin penalización al alegar motivos religiosos?

Valerie Strauss para el Washington Post en Answer Sheet [Hoja de Respuestas], su sección de educación

Me ha parecido interesante reportar algunos de los argumentos a favor o en contra ante un tema tan controvertido como el de la religión en las aulas. Os resumo las opiniones en torno a la Ley de Libertades Religiosas Estudiantiles de Ohio recogidas por Valerie Strauss, con la colaboración de Marisa Iati, en su Hoja de Respuestas del Washington Post. Buena prueba de la polémica que suscita son los más de cien comentarios que registra esta entrada.

El artículo comienza con una pregunta similar a la del título para introducir las críticas que ha recibido esta iniciativa: «¿Aprobaron los legisladores del Parlamento de Ohio una norma que permite que el alumnado se equivoque en clase de ciencias mientras su razonamiento esté basado en creencias religiosas? […] la Ley de Libertades Religiosas Estudiantiles de Ohio (2019) fue aprobada el trece de noviembre por el parlamento de mayoría republicana con 61 votos a favor por 31 en contra, y pasará a un senado también controlado por estos».

NOTA ACLARATORIA MÍA: Aunque estos 61 síes coincidan con el número de representantes republicanos, también hubo dos demócratas entre los votos favorables a favor. Ningún republicano se pronunció en contra: https://www.dispatch.com/news/20191124/religious-liberty-bill-splits-ohio-classrooms

A continuación la periodista nos muestra dos posiciones favorables al proyecto de ley: «El promotor del proyecto de ley, Timothy Ginter del Partido Republicano, afirma que no es así, lo mismo que Charles C. Haynes, director fundador del Centro de Libertad Religiosa en el instituto Fórum de la Libertad, colaborador del Foro de la Libertad y el Newseum en Washington». A continuación menciona el Análisis del Proyecto de Ley 164 del Parlamento de acuerdo a la Comisión de Servicio Legislativo de Ohio, «una agencia bipartita que presta servicios de análisis fiscal y presupuestario:
• Permite que la expresión religiosa del alumnado forme parte de los deberes, trabajos de arte u otras tareas.  
• Prohíbe que las escuelas públicas premien o penalicen al alumnado en función del contenido religioso de sus deberes, trabajos de arte u otras tareas.»

Extracto del texto aprobado por el Parlamento de Ohio. Versión actual:
http://search-prod.lis.state.oh.us/solarapi/v1/general_assembly_133/bills/hb164/PH/02?format=pdf
(consultado el 12 de abril de 2020)

La periodista cita después las palabras del propio promotor de la ley, Timothy Ginter, en una televisión local de Cincinnati: «Bajo este proyecto de ley, el alumnado cristiano o judío no podrá negarse a responder una pregunta porque las sagradas escrituras me enseñan que el mundo tiene seis mil años. Seguirán siendo examinados de la asignatura y no pueden ignorar el material didáctico»

Los últimas tres referencias de Valerie Strauss incluyen diversos posicionamientos en contra de esta ley. El primero de ellos viene de la mano de Gary Daniels, lobista para la Unión Americana [esta es la traducción que se da el propio sindicato en su página web] para las Libertades Civiles, «quién afirmó que la medida en efecto permite al alumnado responder preguntas en los deberes y otras tareas de manera incorrecta basándose en su doctrina religioso y no en la ciencia- sin ser corregidas como erróneas. Cleveland.com cita de él lo siguiente: “Esta legislación indica claramente que no se penalizará ni premiará al alumnado en función del contenido religioso en el trabajo del alumnado”».

«También se cita a Amber Epling, portavoz del grupo parlamentario demócrata de Ohio, quién, en base al análisis de la Comisión de Servicio Legislativo de Ohio, considera que el alumnado puede ser científicamente incorrecto de acuerdo a la religión sin resultar penalizado».

«En los últimos años un buen número de estados han deliberado decenas de leyes anticiencia -por lo general encaminadas a incidir en la discusión en clase sobre la evolución y el cambio climático. De acuerdo al Centro Nacional para la Educación en Ciencias Naturales, dichas medidas se plantean normalmente desde dos perspectivas: medidas para evitar los estándares de ciencias naturales estatales o poner en tela de juicio los libros de texto de ciencias naturales y intentos legislativos para legitimar en la práctica docente críticas no científicas de principios científicos».

Los siguientes párrafos forman parte de la contribución de Marisa Iati:

«Ginter declaró que promovía este proyecto de ley porque cree que proteger el derecho del alumnado a expresar su fe da esperanza frente a la violencia en las escuelas y el aumento de la drogadicción y el suicidio. “Este proyecto de ley no es una expansión, sino una precisión de aquellas libertades ya recogidas en la Constitución, y busca eliminar ambigüedades para nuestras escuelas, a menudo desconocedoras de lo que el alumnado puede hacer o no en cuanto a expresión religiosa, proporcionando una vía a seguir que las mantenga en las directrices constitucionales” afirma Ginter».

«Daniels [el lobista de la ACLU], quien se pronunció en contra de este proyecto de ley ante los legisladores, mostró al Washington Post su preocupación al considerar que se está atando las manos de los profesores si el alumnado ignora el enunciado de un ejercicio y en su lugar manifiesta sus creencias religiosas. El lenguaje impreciso de este proyecto de ley hará que buena parte del profesorado no actúe ante ciertas actitudes del alumnado».

«”En un pueblo o un condado pequeño, donde estos asuntos tienden a atraer más atención, ¿qué resistencia va a ofrecer el profesorado ante las creencias religiosas y la controversia en el aula?”, se pregunta Daniels». 

«Haynes, del Centro de Libertad Religiosa, mostró su disconformidad con las interpretaciones que sostienen la permisividad del proyecto de ley ante posibles negaciones de principios científicos que entren en conflicto con la religión del alumnado. Afirma que se deberán seguir conociendo los contenidos de las clases, pero que el alumnado podrá expresar sus opiniones religiosas respecto a lo aprendido. “No están exentos de aprender lo que se enseña”, dice Haynes. “No tienen que creer en ello o aceptarlo, pero tienen que saberlo”»

«En respuesta a la pregunta sobre la edad de la Tierra, por ejemplo, el alumno deberá responder de acuerdo a la teoría evolutiva enseñada en clase. Sin embargo, podrá añadir que tiene un punto de vista distinto debido a su religión y la respuesta no podrá ser penalizada, señaló Haynes».

«Las directrices y leyes federales ya protegen la expresión religiosa del alumnado en las escuelas, pero algunos cristianos conservadores han mostrado su preocupación por escuelas que no siguen estas normas. Leyes estatales como la de Ohio buscan reafirmar las políticas federales existentes, afirmó Haynes».

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