Por qué hay que esperar para saber quién será el presidente de los USA

Parte electoral: Estaba cantado que nos iríamos a la cama sin saber quién gobernará este país (o levantarse de la cama en Europa sin saber quién pilotará la Organización del Tratado del Atlántico Norte). Esto no es ninguna novedad. Mi memoria democrática no alcanza para haber votado que la jefatura de mi estado fuera monopolizada por una familia presuntamente proclive al uso de tarjetas Black, pero sí que recuerdo que andaba yo por el instituto (o aledaños) hace veinte años y estuvimos semanas sin saber si el Al Gore, vicepresidente por aquel entonces de Bill Clinton, sucedería al marido de Hillary, o si por el contrario sería Bush Junior, el hijo de uno de los dos presidentes que han perdido su reelección desde que se restringió el número de años que se podía mantener una persona en el cargo. Para más información al respecto, véase:

Cuestión de proporción

¿Qué pasó aquel otoño del año 2000? Pues que el resultado electoral de Florida estaba tan ajustado que la cosa terminó en los tribunales (muy típico de aquí). Desde la perspectiva electoral ibérica la cosa no tiene mucho sentido, porque unos pocos votos recontados no debería afectar significativamente el reparto final de escaños. Pero aquí quien gana se lleva todos «los escaños del estado». Es decir, que te da igual ganar un estado por un millón de votos de diferencia que por uno. Lo que vas a sumar a tu «casillero electoral» es lo mismo. ¿De qué se compone ese «casillero»? Pues como casi todo aquí, de los Estados. Podemos comparar esto con un concurso en el que los cincuenta estados eligen a un ganador. Cada estado tiene asignado un número de puntos en función de la población, y en Estados Unidos se basan en el último censo, que fue hace diez años. La peculiaridad es que no puedes decir que le das una parte de tus puntos a Fulano y la otra parte a Mengano. Todos los puntos van al mismo candidato, así que el resultado final puede cambiar muchísimo si un estado populoso otorga a uno u otro sus, pongamos, veinticinco puntos (como es el caso de Florida). Por cierto, gana el que llega a doscientos setenta puntos.

Cincuenta estados distintos

Otro de los motivos que está ralentizando el tema es la forma que cada estado tiene para contar los votos. Las reglas del concurso están definidas por la constitución americana, pero cada estado es libre de organizarse en cómo va a contar sus votos. Ha habido estados que han dicho que la peña que está contando está echa polvo y que se van a descansar. Porque una cosa es que llegue la hora final de votación y otra cosa es que terminen de votar. Lo que hacen es no dejar incorporarse nadie a la fila, pero quien estuviera ya esperando no se va a encontrar con la urna cerrada, y creedme que ya entrada la noche he visto imágenes de filas bien largas. Lo que está claro es que en mi pueblo no va a haber ese problema y no se habrán formado aglomeraciones en la iglesia católica, lugar designado para acoger las votaciones.

Luego hay estados que aceptan el voto por correo que llega después de las elecciones siempre y cuando el sobre esté fechado hasta el día de las elecciones, así que me imagino alguna posta de correos en medio de la nada, que las hay, donde están los votos de una familia ultranumerosa. También tenemos votos esperdigados por los cinco continentes, incluidos los de miles de militares..

Números, números, y más números

A lo largo del miércoles sabremos más cosas, pero está claro que no hay manera de saber nada ahora mismo. En el programa de la CBSN que estoy viendo hay un tío estableciendo modelos y haciendo proyecciones, intentando anticipar lo que pueda pasar basándose en lo que votaron en 2016 aquellas zonas en las que todavía falta mucha papeleta por contar. Al final es todo futurología, pero lo que ha quedado claro es que las encuestas han vuelto a fallar una vez más y que al partido demócrata le espera una buena crisis si no es capaz de ganar a un Trump apestado por la CoViD. ¡Ah! Y esperemos que el rollo ese de que Ohio marca la tendencia no sea cierto

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