#StaytheFAQhome Question 1 THE END

PREGUNTA: ¿Cómo está lo del coronavirus por Estados Unidos?

Ayer empezaba a contestar la primera pregunta de mi #StaytheFAQhome comparando la crisis de la COVID19 con los vecinos de una manzana entera de viviendas que tuvieron que ser desalojados por una confusión de la socorrista a la hora de tratar productos químicos. Hoy voy a centrarme en las medidas anticrisis que han ido tomando los distintos inquilinos de esta gran manzana que es la tierra. [Nótese el uso del término inquilinos y no propietarios, que muchas veces se nos olvida, empezando por un servidor]

Aquí creo que Estados Unidos fue un pelín más precavida. Voy a poner dos ejemplos bastante significativos: la cancelación de eventos deportivos y el cierre de escuelas.

  • El Real Zaragoza disputó su último partido en Málaga el ocho de marzo (yo daba la segunda división por terminada ya y el año que viene 22 equipos en Primera). Los Pacers pausaron su temporada frente a los Celtics tan sólo dos días después.
  • Las escuelas de mi distrito echaron la persiana el trece de marzo, exactamente el mismo día que en Aragón. Tanto en EE. UU. como en España hubo sitios en los que se cerró antes, aunque bien es cierto que aquí en Indiana, por ejemplo, hubo coles que continuaron algún día más. [A esta capacidad de autogestión de los centros educativos le tengo que dedicar una entrada un día]

Otro factor a tener en cuenta es en qué momento dejaron de «recibir visitas» cada uno de los países. Trump, en su ramalazo más nacionalista proteccionista, cerró fronteras sin contemplaciones con Europa [¡viva la diplomacia!], pero dejando la puerta abierta a los británicos, es decir, los que optaron al principio por el laissez faire-laissez passer: que sea lo que quiera, que el mercado (o en este caso la especie humana) se autorregulará. Evidentemente, a los cuatro días tuvo que recular [¡vivan los mensajes estabilizadores a los flujos de negocios internacionales!]

No obstante, en un país tan grande, con tanta gente y aún más importante, tan descentralizado es muy complicado generalizar, y hace diez días nos encontrábamos estados como Ohio, con toda la oferta de ocio paralizada, y otros como Florida, donde sus playas seguían repletas. «A mí un bicho de nada no me jode mi Spring Break», decían los chavales que se encontraron con que las universidades chapaban. Claro, ahora los yayos se quejan de la inconsciencia de los jóvenes (todos tenemos un capitán aposteriori dentro, y lo sabes), pero ellos bien que iban a misa y se daban fraternalmente la paz hasta hace cuatro días.

OFF THE TOPIC: [Sí, lo sé. Yo también estoy practicando el a cojón visto, macho seguro, pero tengan en cuenta que la esquizofrenia temporal que estoy viviendo es jodida. A la misma hora en la que Pedro Sánchez os decía que todos quietos en casa, yo salía de un «coronameeting» y se me caía el alma al suelo viendo a mis compas frotarse las manos porque nos habían mandado a teletrabajar y se podían largar de viaje y atender sus obligaciones desde la playa o la montaña. Las redes sociales me han permitido vivir el encierro desde el minuto uno casi como si estuviera allí con vosotros, pero viendo a la vez la calle comercial del pueblo en el que vivo a pleno rendimiento]

Sí, yo tampoco me imaginaba la que nos iba a caer. Adjunto prueba del delito de una visita social poco antes del confinamiento. Sirva esto para entonarme el mea culpa.

Mañana entro más en los pormenores de la zona la que estoy viviendo, aunque posiblemente ya lo sepáis por el reto que os deje anteayer. Si queréis saber el pueblo en concreto, os puedo decir que estoy en tol cogollo de un tri-state (área formadas por tres estados). Si lo que buscáis es la chanza y la mofa, os invito a que busquéis en Google coronaparty. ¡Ah! Y como diría un buen bloggero… ¡no se olviden dejar sus comentarios, que seguro que los tienen!

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