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Un paseo por el Ohio: A mitad caballo entre Indiana y Kentucky (part 2)

Ayer me quedé en mi casa en Lawrenceburg. [Me vais a tener que perdonar. En la última entrada os dije que continuaríamos el paseo por el río Ohio al día siguiente y no fue así. Creo que no hace falta que os prometa que me quedé en casa. El poblema fue que empecé a sentir el agobio este que se me pone cuando ves que las vacaciones terminan y no tienes nada preparado del curro que se te viene encima, así que me puse a trabajar; aún diría más (imagínenme con los pies encima de la mesa): ESTAMOS TRABAJANDO EN ELLOU: Adjunto prueba en este enlace]. Rebobino y edito:

Anteayer me quedé en mi casa en Lawrenceburg. Aunque era sábado por la noche, no tocaba concierto en el casino. Ya ocurrió la semana anterior con un grupo tributo a AC/DC, cuyo nombre sólo recuerdo porque coincide, a mi juicio, con una de las mejores intros del rock. CANCELADO [Reprogramado por cierto para ENERO DEL 2021, WHAT THE HELLS BELLS!!!!] Esta claro que jode, y hasta puedo llegar a entender el desafortunado anuncio del casino:

«Aunque no hay casos confirmados de COVID19 en el casino Holliwood de Lawrenceburg, en cumplimiento de la orden de la Comisión del Juego en Indiana, quedan suspendidas las actividades en las instalaciones a partir de las 6:00 AM del lunes dieciséis de marzo durante al menos dos semanas»

Ahora bien: creo que las personas más afectadas, las que no verán un chavo si no sirven copas o reparten cartas, pueden ser más fácilmente resarcidas que aquellas que pierden seres queridos en esta puta crisis sanitaria.

Otro día me detendré más en Milan y Lawrenceburg, que por algo son mis dos puntos de referencia en este cruce de caminos que es el sureste de Indiana. Ahora vamos a retomar el paseo que empezamos ayer, pero hoy os voy a dejar que me digáis hacia dónde tiramos. Para que nos vayamos reubicando y como no se me ocurre mejor ejemplo de cruce que un puente, os dejo en el mapa la chincheta que nos une con Kentucky. [Lo cual me recuerda que también habría que dedicar buenas palabras a Lexington, ya que allí tengo la suerte de tener a Helen y Fernando de Torrecilla. Lo de Fernando y yo sería como si dos paisanos de Lituania se encontraran viviendo el uno en Jaca y el otro en Villanúa]

Lo dicho, ¿hacia dónde tiramos? Que Estados Unidos es mucho grande…

  • Opción 1: Pararnos en este mismo recodo del mapa y aprovechar un par de sitios que hay por aquí para hablar de dos pilares de estas tierras: La religión ye l centro comercial.
  • Opción 2: Llegar hasta Cincinnati, que está bien cerca, pa que os cuente un par de cosillas sobre su historia (toque germánico garantizado).
  • Opción 3: Tirar bien parriba y dejarme retomar mis historias de frontera, en este caso una morbosa y controvertida: La pena de muerte.

Ya me diréis que os apetece… En forma de comentario justo aquí debajo, por twitter, o hasta pol feisbuk o wasap (aunque algún día debería ir cortando con Monteazúcar)

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